Conecta en el día a día con los cuatro elementos: Rituales sencillos para cultivar mindfulness en la naturaleza.

Dicen que aquello que compartimos, enseñamos o a lo que nos dedicamos, es nuestro propio camino, aquello que nosotros debemos aprender, lo que necesitamos para evolucionar.

Así que sí, soy un nervio puro.

No nací tranquila, ni organizada, ni puntual.

El equilibrio y la estabilidad mental, se trabaja, se construye, se entrena y se elige cada día.

Pero no siempre es fácil…

Necesitamos espacios de silencio en los que poder equilibrarnos, ir hacia dentro, salir de los enredos de la mente y escuchar el rugir interno.

La naturaleza es el entorno perfecto y tiene el ritmo perfecto para dejar fluir nuestra esencia.

En ella florecemos porque, por mucho que nos empeñemos en llenar nuestra vida de cemento y cables, somos naturaleza.

Somos agua,
somos tierra,
somos aire
y somos fuego.

Hoy te traigo algunas sugerencias muy sencillas con las que regalarte esos espacios de reconexión a través de los 4 elementos.

Disfruta de este tiempo en tu templo personal.

Empezamos.

DESPLIEGA EL ÍNDICE PARA IR A TU ELEMENTO

Purificación

En la naturaleza: Abraza la lluvia.

Danza, corre, salta, juega… La próxima vez que llueva (si el clima lo permite) atrévete a no huir y ¡mójate!.

Siente tu lado salvaje y natural cuando dejas que la lluvia te impregne. Siente el ciclo de la vida, mira hacia arriba, cierra los ojos y llénate de alegría y vitalidad.

En casa: Medita en la ducha.

Busca algún espacio en el que puedas ducharte en silencio y con plena atención a lo que reciben tus sentidos. Deja que el agua recorra todo tu cuerpo desde la cabeza o desde la frente. 

Si lo deseas, puedes utilizar flores, aceites esenciales o sal. 

Respira profundo y relájate. Es tu momento.

Si tienes ocasión: Báñate en el mar o en el río.

Hazlo en silencio para descubrir qué sensaciones esconde para ti la experiencia. Siente los olores, el sabor, los sonidos bajo el agua, la temperatura, el tacto en la piel…

En muchas culturas, el agua es un símbolo de purificación y de nuevos comienzos. Añade a tu baño esta intención. 

Siente y visualiza como limpias y revitalizas tu cuerpo y tu mente.

En la naturaleza: Abraza el viento.

La próxima vez que te topes con él, y tengas ocasión de sentirlo, cierra los ojos, abre los brazos y siéntelo en la cara. 

Deja que se lleve todo lo que te sobra, escucha su sonido, nota su movimiento en tu piel, en el pelo y en la ropa. 

Sumérgete en su fuerza.

En casa: Medita en tu respiración.

Puedes hacer esta meditación guiada cortita durante unos 15-20 minutos:

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